Vane y Javi
El baño principal apuesta por una estética serena y atemporal, construida a partir de una paleta “greige” que envuelve el espacio con suavidad.
Las griferías en negro aportan contraste y carácter, mientras que la madera introduce una nota cálida que equilibra el conjunto.
Un espacio pensado para el descanso cotidiano, donde la sobriedad de los materiales y la armonía de los tonos crean una atmósfera tranquila y elegante.
Reforma integral
DONDE LOS MAS PEQUES DESARROLLAN SU PERSONALIDAD


























UN HOGAR PENSADO PARA VIVIRLO TODO
Hay proyectos que van más allá del diseño. Proyectos en los que, desde el primer momento, se percibe que la casa va a ser el escenario de una vida familiar intensa, cotidiana y llena de momentos.
Esta vivienda de 110 m² nace precisamente de esa idea. Una familia de cinco —padre, madre y tres hijos— que buscaba crear un hogar cálido, funcional y luminoso, donde cada espacio acompañara su forma de vivir: unida, cercana y muy muy conectada.
A partir de esta base común, cada rincón de la casa se adapta a quienes la habitan.


















UN OASIS DE DESCANSO COTIDIANO
Los baños de los más pequeños parten de una misma base serena en tonos beige, sobre la que cada espacio desarrolla su propia personalidad.
Para la peque de la casa, el verde suave y las griferías en dorado crean una atmósfera delicada y luminosa, con un aire fresco y ligeramente sofisticado. En el baño que comparten los dos hermanos, el azul introduce un carácter más dinámico y relajado, acompañado por griferías blancas que refuerzan la sensación de ligereza.
Dos espacios distintos, pensados para crecer con ellos, donde el color se convierte en una forma sutil de expresar identidad.














